Rey Potro y
Kassandra abandonaron Olimpia al amanecer.
Grecia
estaba cambiando.
La guerra
entre Esparta y Atenas ya no era solo una amenaza.
Era
inevitable.
Pero si
derrotaban al Culto… tal vez podrían salvar Grecia.
Kassandra
desplegó un pequeño mapa.
—Nuestros
enemigos están ocultos por toda Grecia.
Rey Potro
asintió.
—Entonces
iremos a por ellos.
—Uno por
uno.
El Sabio de Mileto 📜
Su primer
destino fue Mileto.
Una ciudad
costera llena de comerciantes y pensadores.
Allí vivía
uno de los sabios más importantes de Grecia:
Hipócrates.
Pero el
Culto quería eliminarlo.
Porque su
conocimiento podía salvar miles de vidas.
Rey Potro y
Kassandra descubrieron el plan al escuchar a unos soldados del Culto.
El ataque
ocurriría al anochecer.
Se ocultaron
cerca de la casa del sabio.
Cuando los
asesinos aparecieron…
Rey Potro
saltó desde el tejado.
Su espada
brilló bajo la luna.
Kassandra
atacó desde las sombras.
Los enemigos
cayeron uno tras otro.
El último
intentó escapar.
Rey Potro lo
derribó de un golpe.
Cuando todo
terminó…
Hipócrates
salió de su casa.
—Me habéis
salvado la vida —dijo.
Rey Potro
inclinó la cabeza.
—Grecia te
necesita.
Hipócrates
respondió:
—Entonces
lucharé… curando a quienes sufran la guerra.
El Historiador de Halicarnaso 📚
El siguiente
viaje los llevó a Halicarnaso.
Allí vivía
el hombre que escribiría la historia de Grecia:
Heródoto.
Kassandra
explicó:
—El Culto
quiere controlar la historia.
Rey Potro
comprendió.
—Si
controlan la historia… controlan el futuro.
Heródoto investigaba
guerras antiguas cuando Rey Potro llegó.
Pero el
Culto había enviado espías.
Aquella
noche intentaron robar sus escritos.
Rey Potro
los interceptó dentro del edificio.
Hubo una
lucha feroz.
Pergaminos
volaron por el aire.
Kassandra
derribó a un enemigo con su lanza.
Rey Potro
empujó al líder contra una mesa.
—¿Quién te
envía?
El hombre
respondió:
—Kosmos…
Y murió.
Heródoto
observó todo en silencio.
—Contaré
vuestra historia —dijo.
Rey Potro
respondió:
—Cuenta la
verdad.
El Matemático de Siracusa 🔺
Después
navegaron hasta Siracusa.
Allí
conocieron a un joven genio:
Arquímedes.
El Culto
quería capturarlo.
Sus inventos
podían cambiar la guerra.
Cuando Rey
Potro llegó…
Los soldados
ya estaban allí.
El combate
fue brutal.
Escudos
chocando.
Espadas
cruzándose.
Kassandra
derribó a dos enemigos seguidos.
Rey Potro
protegió al joven Arquímedes.
—¡Corre!
El genio
escapó.
Después del
combate dijo:
—Algún día
construiré máquinas que protegerán Grecia.
Rey Potro
sonrió.
—Estoy
seguro.
Los Primeros Miembros del Culto ☠
Esa noche,
Rey Potro y Kassandra examinaron los objetos encontrados.
Máscaras.
Símbolos.
Cartas
selladas.
Tres nombres
aparecían escritos.
Tres
miembros del Culto habían caído.
Pero muchos
más seguían vivos.
Kassandra
habló en voz baja:
—Esto solo
es el principio.
Rey Potro
miró el horizonte.
Sabía que la
lucha sería larga.
Pero también
sabía algo más:
El Culto
había cometido un error.
Habían
creado enemigos imposibles de detener.
Mientras el
barco avanzaba por el mar oscuro, Kassandra dijo:
—Nuestro
siguiente objetivo está en Atenas.
Rey Potro
miró las estrellas.
La guerra se
acercaba.
El Culto
crecía.
Pero ahora
ellos también eran más fuertes.
Y Grecia…
Aún tenía
esperanza.



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