LA ODISEA CAP24 - EL ULTIMO HEROE DE GRECIA (Inmediate Music – Final Reckoning)

 


El viento soplaba suave sobre las colinas de Grecia.

Por primera vez en mucho tiempo…

No había guerra.

No había ejércitos marchando.

No había gritos de batalla.

Tras la caída del Culto de Kosmos, algo empezó a cambiar lentamente.

Las tensiones entre Esparta y Atenas comenzaron a desaparecer.

Las armas se guardaron.

Los soldados regresaron a casa.

Los puertos volvieron a llenarse de comerciantes en lugar de barcos de guerra.

Grecia volvía a ser Grecia.

El mundo parecía respirar de nuevo.

Y Rey Potro caminaba en silencio entre aquel nuevo comienzo.



Atenas en Paz 🏛

Cuando Rey Potro llegó a Atenas, la ciudad parecía distinta.

Más tranquila.

Más luminosa.

Más viva.

Los mercados estaban llenos.

Los ciudadanos discutían ideas en las plazas.

Los niños corrían entre las columnas.

Era la ciudad que había protegido desde el principio.

Allí lo esperaba Pericles.

El estratega lo recibió con una sonrisa tranquila.

—Grecia te debe mucho.

Rey Potro respondió:

—Grecia se salvó sola.

Pericles negó con la cabeza.

—No.

—Siempre hubo alguien guiando el camino.

Caminaron juntos entre los edificios de mármol.

Pericles habló:

—La democracia seguirá adelante.

—Eso te lo prometo.

Rey Potro asintió.

Sabía que Atenas estaba en buenas manos.


Los Viejos Amigos

Al caer la tarde, Rey Potro subió a una colina cercana.

Allí había quedado con sus compañeros.

Uno por uno fueron llegando.

Primero apareció Kassandra.

Su armadura brillaba bajo el sol.

—Tu trabajo aquí ha terminado —dijo.

Después llegó Odiseo.

Con una sonrisa tranquila.

—Siempre tendrás un lugar en mi barco.

Luego apareció Pericles.

Y otros aliados.

Guerreros.

Atletas.

Sabios.

Personas que habían sobrevivido gracias a él.

Rey Potro los miró.

Recordó todo.

Troya.

Las Termópilas.

Olimpia.

Creta.

El mar.

Las batallas.

Los dioses.

Todo parecía lejano.

Pero también eterno.

La Última Noche 🌙

Esa noche cenaron juntos.

Hablaron.

Rieron.

Recordaron batallas.

Ulises contó historias exageradas.

Kassandra se burló de él.

Pericles escuchaba en silencio.

Rey Potro observaba.

Sabía que algo estaba terminando.

Pero aún no sabía el qué.

El cielo estaba lleno de estrellas.

Y por primera vez desde que había llegado…

Sintió paz.

Antes de despedirse, Pericles dijo:

—Los dioses han estado observándote.

Kassandra añadió:

—Y aún no han terminado contigo.

Ulises sonrió.

—Los héroes nunca tienen finales tranquilos.

Rey Potro miró el cielo.

Tal vez tenían razón.

Tal vez aún quedaba una última respuesta.

Una última verdad.

Pero eso…

Llegaría pronto.





 


Comentarios